Esta es la pregunta que toda persona se hace cuando un especialista le confirma sus temores, Su hijo tiene autismo, es un Zas en toda la boca, es una bofetada a mano abierta, es un escalofrío que te recorre todo el cuerpo desde el primer pelo de tu cabeza hasta la esquina mas escondida de tu uña del píe. Es una putada, y muy gorda. No es lo mismo que tú intuyas, pienses, creas, a que un profesional te diga lo que hay, si lo que hay, que lo que más quieres en este mundo, lo que has llevado dentro de ti 9 meses, lo que tanto te costó parir tiene eso , TEA, esas tres letras malditas que seccionan en un segundo tus sueños y tu vida.
Cuando llegas a tu casa después del diagnostico, te hundes en el sofá y te repliegas en ti misma y le das al coco y piensas y sigues pensando y es aquí donde surgen las preguntas: ¿´habré hecho algo mal en el embarazo?, ¿no le habré demostrado todo el amor que le tengo? y por fin llega, ¿por qué a mi? ¿tan mala he sido?, ¿por qué se ceba conmigo la vida?, hasta llegas a pensar, en mi caso que no soy creyente, qué menudo desgraciado ese Dios que permite que pasen estas cosas y miles de cosas que cada día pasan o ves a tu alrededor.
Yo tuve y tengo suerte, de que en el sofá en el que me hundí tenía un gran compañero de batalla, mi pareja, que aunque hundido y jodido como yo, es el primero que tira del carro cuando yo no puedo más y es de agradecer, no todo el mundo tiene esa suerte, muchas personas tienen que hacer este viaje solos, y bueno, quizás si me hubieras preguntado hace cuatro años, cuando no tenía hijo, conociéndome seguro que hubiera pensado:" Pues vaya hijo/a de puta que deja a su pareja colgado/a con un crío así, le deseo todo lo peor", pero si me preguntas ahora que soy madre y que tengo un canijo con TEA pienso: "pobre, no lo supo afrontar, es comprensible, es un trago que te cagas, y por otro lado mira mejor, sale ganando el crio/a y el progenitor que se queda con él porque para tener un apoyo inexistente mejor no tener nada".
Este proceso de preguntas, lloros, rabia se llama , Duelo, el cual no es igual en todas las personas y por supuesto que tiene subidas y bajadas y creo que el duelo, o por lo menos, Mi Duelo, no se va a ir nunca del todo, siempre va a estar ahí, más intenso o menos intenso pero va a estar ahí de por vida, por mucho que me digan que se pasa y que de todo se aprende y bla bla bla , a la gente que te dice esto le daba yo uno de mis días,sólo uno no hace falta más, seguro que la próxima vez se lo pensarían antes de hablar.
Bueno pues eso, que mi nombre es Selva , que mi hijo tiene 4 años, que hace uno le diagnosticaron TEA y que yo también me pregunté ¿Por qué me ha tocado a mi?